venerdì 21 ottobre 2016

Ser y estar

Oh marine
oh boy
una de tus dificultades consiste en que no sabes
distinguir el ser del estar
para ti todo es to be
así que probemos a aclarar las cosas

por ejemplo
una mujer es buena
cuando entona desafinadamente los salmos
y cada dos años cambia el refrigerador
y envía mensualmente su perro al analista
y sólo enfrenta el sexo los sábados de noche

en cambio una mujer está buena
cuando la miras y pones los perplejos ojos en blanco
y la imaginas y la imaginas y la imaginas
y hasta crees que tomando un martini te vendrá el coraje
pero ni así

por ejemplo
un hombre es listo
cuando obtiene millones por teléfono
y evade la conciencia y los impuestos
y abre una buena póliza de seguros
a cobrar cuando llegue a sus setenta
y sea el momento de viajar en excursión a capri y a parís
y consiga violar a la gioconda en pleno louvre
con la vertiginosa polaroid

en cambio
un hombre está listo
cuando ustedes
oh marine
oh boy
aparecen en el horizonte
para inyectarle democracia.


- Mario Benedetti -


sabato 9 maggio 2015

Canción del pirata

Con diez cañones por banda,
viento en popa, a toda vela,
no corta el mar, sino vuela
un velero bergantín.

Bajel pirata que llaman,
por su bravura, el Temido,
en todo mar conocido
del uno al otro confín. 

La luna en el mar rïela,
en la lona gime el viento,
y alza en blando movimiento
olas de plata y azul;


y va el capitán pirata,
cantando alegre en la popa,
Asia a un lado, al otro Europa,
y allá a su frente Stambul: 


Navega, velero mío,
sin temor,
que ni enemigo navío
ni tormenta, ni bonanza
tu rumbo a torcer alcanza,
ni a sujetar tu valor. 


Veinte presas
hemos hecho
a despecho
del inglés,
y han rendido
sus pendones
cien naciones
a mis pies. 


Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento, 
mi única patria, la mar.

 Allá muevan feroz guerra
ciegos reyes
por un palmo más de tierra;
que yo aquí tengo por mío
cuanto abarca el mar bravío,
a quien nadie impuso leyes. 


Y no hay playa,
sea cualquiera,
ni bandera
de esplendor,
que no sienta
mi derecho
y dé pecho
a mi valor. 


Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.
 


A la voz de «¡barco viene!»
es de ver
cómo vira y se previene
a todo trapo a escapar;
que yo soy el rey del mar,
y mi furia es de temer. 


En las presas
yo divido
lo cogido
por igual;
sólo quiero
por riqueza
la belleza
sin rival. 

  
Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento, 
mi única patria, la mar.

¡Sentenciado estoy a muerte!
Yo me río;
no me abandone la suerte,
y al mismo que me condena,
colgaré de alguna entena,
quizá en su propio navío. 


Y si caigo,
¿qué es la vida?
Por perdida
ya la di,
cuando el yugo
del esclavo,
como un bravo,
sacudí. 


Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

 
Son mi música mejor
aquilones,
el estrépito y temblor
de los cables sacudidos,
del negro mar los bramidos
y el rugir de mis cañones. 


Y del trueno
al son violento,
y del viento
al rebramar,
yo me duermo
sosegado,
arrullado
por el mar. 


Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.


- José de Espronceda -



Con dieci cannoni per lato
vento in poppa a vele spiegate
non solca il mare, ma vola
un veliero brigantino


Battello pirata che chiamano
per il suo valore Il temuto
conosciuto in tutti i mari
da un confine all’altro.

La luna si riflette sul mare
sulla vela geme il vento
ed alza un leggero movimento
onde d’argento e d’azzurro


E vede il capitano pirata
cantando allegro a poppa
l’Asia da una parte, dall’altra l’Europa
e là di fronte Istanbul.

Naviga, mio veliero,
senza timore che né nave nemica
né tempesta, né bonaccia
possano cambiare la tua rotta
né fermare il tuo coraggio.

Venti prede abbiamo fatto
A dispetto degli inglesi
E cento nazioni hanno ammainato
le loro bandiere ai miei piedi.

La mia nave è il mio tesoro
Il mio Dio è la mia libertà
la mia legge, la forza e il vento
La mia unica patria, il mare.


Laggiù è scoppiata una guerra feroce
Re ciechi, per una piccola parte di terra
Mentre io tengo per me
quanto il mare selvaggio abbraccia
Qui nessuno impose leggi.

E non c’è lido, qualunque sia
né bandiera di valore
che non mi riconosca il mio diritto
e che non tributi il mio coraggio.

La mia nave è il mio tesoro
Il mio Dio è la mia libertà
la mia legge, la forza e il vento
La mia unica patria, il mare.

Al grido “barca in vista”
è da vedere come vira e si preoccupa
a tutta forza cerca di fuggire
perchè io sono il re del mare
E la mia furia è da temere.

I bottini io li divido
li consegno in parti eguali
l’unica cosa che voglio come ricchezza
è la bellezza senza rivali.


La mia nave è il mio tesoro
Il mio Dio è la mia libertà
la mia legge, la forza e il vento 
La mia unica patria, il mare.



Sono condannato a morte
Io ne rido, non mi arrendo alla sorte
e coloro che mi hanno condannato
li appenderò sull’albero maestro
forse sulla loro stessa nave.


E se morissi, cosa sarebbe la vita?
Per perduta già la detti
quando il giogo della schiavitù
coraggiosamente feci crollare.

La mia nave è il mio tesoro
Il mio Dio è la mia libertà
la mia legge, la forza e il vento 
La mia unica patria, il mare.

Sono la mia musica preferita
I venti, il fracasso e il tremore
dei cavi scossi
dal mare nero, le urla
e il ruggire dei miei cannoni.

Ed al suono violento del tuono
e all’urlo del vento
io mi addormento tranquillo
cullato dal mare.

La mia nave è il mio tesoro
Il mio Dio è la mia libertà
la mia legge, la forza e il vento 
La mia unica patria, il mare.

domenica 26 aprile 2015

25 aprile



La chiusa angoscia delle notti, il pianto
delle mamme annerite sulla neve
accanto ai figli uccisi, l'ululato
nel vento, nelle tenebre, dei lupi
assediati con la propria strage,

la speranza che dentro ci svegliava
oltre l'orrore le parole udite
dalla bocca fermissima dei morti
"liberate l'Italia, Curiel vuole
essere avvolto nella sua bandiera":
tutto quel giorno ruppe nella vita
con la piena del sangue, nell'azzurro
il rosso palpitò come una gola.
E fummo vivi, insorti con il taglio
ridente della bocca, pieni gli occhi
piena la mano nel suo pugno: il cuore
d'improvviso ci apparve in mezzo al petto.


- Alfonso Gatto - 

martedì 13 gennaio 2015

Malinche - ¿dónde nos encontramos escondidos?





¿dónde nos encontramos escondidos? En el agua, en el aire, en el fuego, en la tierra. Estamos en el agua, en el río escondido. El agua forma parte de nuestro cuerpo, pero no la vemos. Circula por nuestras venas, pero no la sentimos. Sólo vemos el agua externa. Sólo nos reconocemos en los reflejos. Cuando nos miramos en el agua, también sabemos que somos luz, de otra forma no podríamos reflejarnos. Somos fuego, somos sol. En el aire estamos, en la palabra. Cuando pronunciamos el nombra de nuestros dioses, pronunciamos el nuestro. Ellos nos crearon con su palabra y nosotros los recreamos con la nuestra. Los dioses y los hombres somos lo mismo. El hijo del sol, el hijo del agua, el hijo del aire, el hijo del maíz nacen del vientre de la madre tierra. Cuando uno encuentra el sol, el fuego en movimiento, el agua, el río escondido, el aire, el canto sagrado, la tierra, la carne de maíz, dentro de sí mismo, se convierte en dios.

- Laura Esquivel -

mercoledì 24 dicembre 2014

Mañanicas floridas



Mañanicas floridas
del frío invierno,
recordad a mi Niño
que duerme al hielo.

Mañanicas dichosas
del frío diciembre,
aunque el cielo os siembre
de flores y rosas,
pues sois rigurosas
y Dios es tierno,
recordad a mi Niño
que duerme al hielo.

- Lope de Vega -

sabato 20 dicembre 2014

Malinche




Que la tierra se una a la planta de tu pie y te mantenga firme, que sostenga tu cuerpo cuando éste pierda equilibrio. Que el viento refresque tu oído y te dé a toda hora la respuesta que cure todo aquello que tu angustia invente. Que el fuego alimente tu mirada y purifique los alimentos que nutrirán tu alma. Que la lluvia sea tu aliada, que te entregue sus caricias, que limpie tu cuerpo y tu mente de todo aquello que no le pertenece.

- Laura Esquivel -

Che la terra diventi una cosa sola con i tuoi piedi e ti mantenga salda, che sostenga il tuo corpo quando sarà sul punto di perdere l'equilibrio. Che il vento rinfreschi il tuo udito e ti dia sempre la risposta per curare ogni tua pena. Che il fuoco alimenti il tuo sguardo e purifichi gli alimenti che nutriranno la tua anima. Che la pioggia sia tua alleata, che ti accarezzi, che lavi via dal tuo corpo e dalla tua mente tutto ciò che non appartiene loro.

sabato 18 ottobre 2014

Contar un cuento



Es el país de Irás y No Volverás
donde los relojes marcan el invierno en punto
y sólo en tu memoria habría primavera
si tuvieras tiempo de recordar
Pero sólo hay tiempo para buscar a la reina blanca

Aquí se congela el corazón y no puede romperse
Aquí se congelan las fuentes del llanto
Aquí se congelan las palabras que designan cosas de colores
y sólo sobrevive la palabra de su nombre
Pero tú no sabes cómo se llama la reina blanca

Se sabe poco de la reina blanca:
que habita un silencio sin ventanas

que habita el castillo de Salsipuedes
que habita el lugar del frío

Se sabe poco de la reina:
que es completamente blanca
que ni pensando todas las rosas juntas
se podría armar un arrebol en sus mejillas
y que ni con todas las alas de todos los pájaros
se podría emigrar de su invierno en punto

Se sabe poco de ella
Pero no necesitas más para buscarla
ni necesitas más para no encontrarla 

y avanzar alejándote de ella para siempre
y descubriendo que ya no dejas huellas sobre la nieve
y descubriendo cómo pierdes toda prueba de la vida.


 - Ulalume González de León -





RACCONTARE UNA FAVOLA

 

È il paese di Andrai e Non Ritornerai
dove gli orologi segnano l’inverno in punto
e solo nella tua memoria sarà primavera
se avrai tempo di ricordare
Ma hai soltanto il tempo di cercare la regina bianca


Qui si congela il cuore e non può rompersi
Qui si congelano le fonti del pianto
Qui si congelano le parole che designano i colori


e solo sopravvive la parola del suo nome
Ma tu non sai come si chiama la regina bianca


Si sa poco della regina bianca:
che abita un silenzio senza finestre
che abita il castello di Escisepuoi

che abita la casa del freddo

Si sa poco della regina:
che è completamente bianca
che neppure pensando tutte le rose insieme
si potrebbe far nascere un rossore sulle sue guance
e che neppure con tutte le ali di tutti gli uccelli
si potrebbe migrare dal suo inverno in punto


Si sa poco di lei
Ma non c’è più bisogno di cercarla
né serve altro per incontrarla
e allontanarti da lei per sempre
se scopri che non lasci impronte sulla neve
se scopri come perdi ogni prova della vita.